dr ciarrochi

 

Alcances y aplicaciones de las células madre adultas

Las células madre y su función regenerativa, se asemejan en importancia a la aparición de los antibióticos en la primera mitad del siglo XX. Las células madres adultas provienen del tejido adiposo del paciente. Por tratarse de células autólogas (células del propio paciente), carecen de contraindicaciones. Son obtenidas de tejidos adultos y no existe riesgo de rechazo ya que se extraen del paciente y se colocan en el mismo paciente. 

En condiciones normales, las células madre, protegen a un órgano cuando hay una lesión, deterioro o destrucción celular. Cuando este deterioro y destrucción es mayor que la capacidad regenerativa del organismo, se produce una enfermedad degenerativa. 
En estos casos, se ayuda al organismo, colocando una cantidad mayor de células madre. 

Es importante señalar, que las células madre adultas autólogas, forman y reemplazan continuamente a las células que se van muriendo en los distintos órganos. Es decir, forman parte del proceso fisiológico normal que tiene el organismo en la continuidad de la vida.  El procedimiento del implante autólogo (del mismo paciente) de células madre, se realiza a través de un procedimiento quirúrgico, plenamente aprobado en todo el mundo. Por este motivo, solo puede ser llevado a cabo por un Médico Cirujano con experiencia en este tipo de procedimientos.

El referido tratamiento no requiere de un proceso de experimentación, ya que el mismo, consiste en una innovación fundamentada científicamente, en conocimientos previos. Su meta, es proveer, una nueva forma de terapia que tiene una razonable probabilidad de éxito, para pacientes individuales, que tienen pocas alternativas terapéuticas: lesiones en diferentes tejidos, artritis, artrosis, osteocondritis, lesiones musculares, parálisis de nervios periféricos, plexo braquial, lesiones medulares. Quiste de Tarlov, Insuficiencia Renal. Enfermedades neurodegenerativas, enfermedades autoinmunes, enfermedades cardiacas (mejora de índice isquémico), infarto de miocardio, lesiones encefálicas, distrofia muscular, autismo, diabetes, EPOC, alteraciones de la visión, enfermedades tumorales (linfoma – mieloma múltiple- etc.), lesiones de columna vertebral (hernia de disco - artrosis – hernia de Luschka), antienvejecimiento (ANTIAGIN), prevención de lesiones deportivas, tratamiento de lesiones deportivas, entre otras.

Este proceso de autotransfusión, de sus propias células madre, es de una completa compatibilidad sanguínea, más inocua y natural que una simple transfusión de sangre.  Una alícuota o parte de las células extraídas del propio paciente, puede ser conservada en nitrógeno líquido en nuestro laboratorio por tiempo indefinido, para poder ser utilizada en el mismo paciente en caso de ser necesaria otra aplicación en la misma lesión o para futuras lesiones o patologías. 

Todos los cultivos de células madre adultas son sometidos a estrictos controles de calidad internos y externos. 

En la revista científica: Journal of American Medical Association, publicada en el año 2008, fueron publicados más de 900 artículos, en donde se citan más de 2.500 pacientes, tratados con implantes de células madre autólogas, con excelentes resultados. 

Asimismo, el Harvard Business Review señala en el año 2010, que la medicina regenerativa, conjuntamente con una serie de innovaciones tendrá gran impacto en la medicina del futuro. 

Por otro lado, es importante aclarar, que el tratamiento no tiene dilemas éticos, ni científicos. En este sentido, el Vaticano a partir del 2008, forma parte de una asociación con una empresa biotecnológica estadounidense para la promoción del uso de células madre autólogas en el tratamiento de diversas enfermedades. Para concluir, estamos en presencia, de la utilización de células madre, del propio paciente, que son implantadas en el mismo paciente, dentro del propio procedimiento.


Fig. 1. Células madre bajo el microscopio.